El nuevo tren auscultador de ADIF (el automotor 162.012, fabricado por Stadler) ha visitado la provincia de Huelva para realizar una exhaustiva revisión del estado de la infraestructura. Tras recorrer parte de Extremadura, este vehículo ha iniciado sus trabajos de medición en el territorio onubense con un objetivo crítico: supervisar la infraestructura ferroviaria y detectar de forma preventiva cualquier anomalía o fisura antes de que afecte a los trenes de viajeros.
La presencia de este convoy por tierras onubenses se ha dado por la finalización de la renovación integral de infraestructura entre Calañas y Peguerillas, subtramo que forma parte del tramo Jabugo y Huelva, que en su parte restante, tambien ha sufrido una modificación de similar magnitud. Una vez completadas las mediciones sobre el terreno, el convoy emprendió el viaje de vuelta para volcar los flujos masivos de datos y convertirlos en información para indicar a los equipos de mantenimiento el punto exacto donde se deba intervenir.
¿Qué evalúa el tren de Stadler en las vías de Huelva?
La labor de este auscultador es estrictamente de seguridad activa. El tren aprovecha su paso por la provincia para examinar los carriles mediante tecnología no destructiva y sistemas de alta precisión:
- Geometría de la vía: Mide de forma continua el ancho de la vía, la alineación de los raíles, la nivelación y el peralte en las curvas para asegurar una rodadura suave y sin sobresaltos.
- Radiografía del acero: Utiliza ultrasonidos y corrientes de Foucault para ver el interior del metal, localizando grietas internas o burbujas invisibles al ojo humano para prevenir roturas catastróficas.
- Inspección de catenaria: Mediante cámaras térmicas y láseres, el tren analiza el desgaste y la altura del hilo de contacto que suministra energía a los trenes eléctricos mientras se desplaza.

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